FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
CARRERA DE MEDICINA
PROGRAMA DE CONTROL DE CALIDAD
GIP # 2
UNIDAD 2 DIGESTIVO
TITULO: ERRADICACIÓN DEL HELICOBACTER PYLORI
FECHA DE ENTREGA:
ERRADICACIÓN DEL HELICOBACTER PYLORI
Existe ya un acuerdo casi general de que el 95-100% de las úlceras duodenales y el 70% de las gástricas están asociadas a
infección por H. pylori, y que el tratamiento de los procesos ulcerosos donde se diagnostique infección por dicha bacteria (por
biopsia, análisis serológicos o determinación de urea en la respiración) debe de consistir en una terapia de erradicación.
Sin embargo, no hay todavía opinión consolidada sobre el tratamiento de elección para la erradicación del H. pylori. Es una cuestión
en evolución rápida, que en el momento actual tiene dos condicionantes:
- Los tratamientos suelen ser empíricos y de duración fija. Esto es debido a las dificultades de diagnóstico, que obstaculiza la
selección de los pacientes, pero que sobre todo impide verificar el éxito en la erradicación.
- Deben usarse combinaciones de dos o más fármacos. La eficacia de la monoterapia es muy baja por el rápido desarrollo de
resistencias.
La extensión a la práctica clínica diaria de las técnicas de diagnóstico de Helicobacter facilitará la selección de los pacientes, pero de
todas formas hay clínicos que opinan que hay razones de coste-efectividad (dada la casi universal asociación del H. pylori con la
úlcera) que justifican el tratamiento empírico de erradicación en todos los pacientes que no presenten indicios claros de otra
etiología.
El tratamiento de dispepsias no ulcerosas asociadas a Helicobacter es una cuestión sin resolver y de momento no puede
recomendarse.
Medicamentos
Los tratamientos de erradicación consisten en la combinación de tres tipos de fármacos:
Antibióticos.
La mayor parte de los antibióticos son activos in vitro contra Helicobacter, pero pocos lo son in vivo. Se utilizan los siguientes:
- Metronidazol: El agente más activo, pero con el inconveniente de un porcentaje elevado de resistencias. El tinidazol es eficaz
también pero está menos experimentado.
- Claritromicina: Es el más apropiado de los macrólidos por el ser más estable en medio ácido. Tiene reputación de inducir
resistencia con cierta facilidad.
- Amoxicilina o tetraciclina: Estos dos antibióticos se utilizan como alternativa uno del otro, y no parecen inducir resistencia. En
la politerapia constituida sólo por antiinfecciosos la tetraciclina es algo más eficaz que la amoxicilina, pero los regímenes que
incluyen un inhibidor de la secreción ácida suelen usar amoxicilina porque se potencia la acción bactericida de ésta (ver después).
Inhibidores de la secreción ácida.
Se usan el inhibidores de la bomba de potasio/hidrogeniones y antagonistas H2. Entre los primeros, pueden utilizarse
indistintamente omeprazol, lansoprazol o pantoprazol en terapias triples con dos antibióticos durante una semana. Se piensa que la
elevación del pH estomacal potencia la acción de los antibióticos (por crear un medio adverso a la bacteria, o por impedir la hidrólisis
de antibióticos sensibles al ácido, como la amoxicilina o la claritromicina) aunque es posible que el omeprazol tenga alguna acción
bactericida propia. Entre los antagonistas H2 el más empleado es la ranitidina, aunque no hay motivos farmacológicos para no
emplear otros fármacos de este mismo grupo.
Sales de bismuto.
Usadas tradicionalmente como antiulcerosos, tienen acción bactericida por contacto frente a Helicobacter. También está registrada la
ranitidina bismuto citrato, un complejo que aglutina el antisecretor y la sal de bismuto en una sola sustancia, que ha permitido
desarrollar una poslogía propia, más cómoda que la de las sales de bismuto por separado.
Tratamientos específicos de erradicación
La necesidad de politerapia origina un dilema terapéutico. Por un lado, la probabilidad de erradicación es tanto mayor cuantos más
medicamentos compongan el régimen. Pero usar muchos fármacos obliga a tomar un gran número de comprimidos al día y tiene
una incidencia elevada de efectos secundarios, sobre todo de tipo gastrointestinal. Los regímenes muy complicados pueden tener
riesgo de fracaso porque el paciente no cumple la prescripción.
UNIVERSIDAD DE AQUINO BOLIVIA
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