L A D I N A S T Í A A R T Í S T I C A D E L O S G A R N E L O
de dulce expansión y calma,
cuando nada en torno miro
que haga brotar un suspiro
del hondo seno del alma,
siempre hacia ti dirigida
irá esta fe que no pierdo;
que para el alma sentida
son la mitad de la vida
la aspiración y el recuerdo.”
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¿Qué angustia inconfesada inspiró es-
tos versos dolientes? Fácil resulta localizarla,
recordando que el poeta fue flagelado des-
piadadamente por el Destino en su residencia
natal. Rudos trabajos profesionales, frecuentes
desgracias familiares, tan patéticamente evo-
cadas. Y si a esto se añade la amargura de
sentirse incomprendido en un ambiente pro-
bablemente contrario a su exquisita sensibili-
dad de artista, sobrada justificación encuentra
esta bella poesía, en la que un hombre bueno
y herido infama y llora al mismo tiempo, como
expresión multiforme de su dolor. ¡Cuántos
inescrutables misterios encierran las almas!
Recluido en su retiro de Montilla, José
Ramón Garnelo escribió una obra admirable,
titulada El hombre ante la estética; la modes-
tia invencible de su autor habría privado a la
cultura de este espléndido regalo si el deseo
de su hijo no la hubiera dado a la estampa,
aunque sólo se publicó el primer tomo, que
“Eloísa Garnelo Aparicio”. Óleo/lienzo, 82 x 70 cm. Museo Garnelo.
trata de Morfología
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.
Instalando una imprenta en su propia
casa, editó dos semanarios: uno titulado La mismo tiempo que la Medicina, la Pintura en la Escuela
Campiña y otro el Anunciador Montillano, de- de Bellas Artes de Valencia; allí fue compañero de don
rrochando en ambos los primores de su inge- Salustiano Asenjo, con el que conservó correspondencia
nio
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. Tales aficiones periodísticas no eran nue- durante muchos años; allí conoció e intimó también con
vas en José Ramón, que desde el año 1860 al el pintor Simarro, padre del gran doctor, que tanto prote-
1867 colabora en la famosa revista ilustrada gieron los Madrazo, por haberlo educado desde la infan-
Museo Universal, de Madrid, aportando pre- cia, desde la temprana y trágica muerte de sus padres”.
ciados trabajos literarios y ejercitando su lápiz González Martí, Manuel. Artículo “Artistas valencianos
en magistrales dibujos
10
. del siglo XIX: José Ramón Garnelo y Gonzálvez, el Cul-
La vida ejemplar y fecunda de este ar- to”, en Oro de Ley, Valencia, 31-10-1929); reproducido
tista y hombre de ciencia finó en Montilla el en Enguera, núm. extraordinario, septiembre, 1978, s.p.
día 1 de abril de 1911. Sus restos reposan en -”Este artículo está escrito a base de antecedentes que
la capilla de los Garnelo de la Parroquia de me proporciona mi admirado amigo el laureado pintor
Santiago de dicha población. don José Garnelo y Alda, profesor de la Escuela de Be-
Si José Ramón Garnelo hubiera sen- llas Artes de Madrid y académico de número de la de
tido ambiciones y vanidades, sus extraordina- San Fernando”-.
rias dotes de cultura le hubieran colocado en
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“Los trabajos de pintura más notables son retratos y
los más elevados puestos. Pero no se propuso bodegones en lienzos, siempre preparados por él, y asi-
nunca escalarlos, conformándose con cultivar mismo pinturas molidas
silenciosamente las artes como necesaria ex- en casa, a la usanza de
pansión de su fino espíritu.
Casado en segundas nupcias
los antiguos maestros;
tiene retratos notables de con doña Josefa Dolores
NOTAS DEL EDITOR sus padres, de su prime-
Alda Moliner, hubo de este
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Consideramos que el autor se refiere a “Bellas Artes”, ra esposa y de sus hijos,
como nos relata Manuel González Martí: “Estudió, al que se conservan la ma-
matrimonio seis hijos
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J . G a r n e l o n º 2
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