E L A P O S T O L A D O D E L A P A R R O Q U I A D E S A N T I A G O D E M O N T I L L A
“San Simón”. Óleo/lienzo, 125 x 80 cm. “San Bartolomé”. Óleo/lienzo, 125 x 80 cm.
nos el libro que alude a su condición de autor avanzada, surcado por el cansancio, dirige
de uno de los cuatro evangelios canónicos y su mirada hacia la izquierda. La pincelada se
el hacha de su martirio. La mirada melancó- hace más densa en esta pintura, donde hace
lica del anciano recaudador de impuestos se gala de un estudio anatómico extraordinario
dirige frontalmente al espectador, destacando al cubrir la figura con un manto grisáceo que
la pincelada vaporosa y totalmente suelta de cruza el pecho, dejando al desnudo el hombro
su barba y de la túnica ocre de apariencia y parte del brazo izquierdos, así como también
monacal. el otro brazo, sujetando ambos un enorme vo-
Dotado de una profunda humanidad lumen y asiendo en su mano derecha el cuchi-
ha caracterizado Garnelo a San Simón. Los llo con el que lo despellejaron vivo. El análisis
efectos que produce en la figura la luz que de esta pintura hace pensar en un estudio di-
procede de la zona superior dota al rostro de recto del natural, tan del gusto en la produc-
un profundo realismo, así como al manto de ción de Garnelo.
vivos tonos rojizos y al libro abierto que sostie- Ante un mismo fondo oscuro, pero al
ne en sus manos, en el que ha detallado una que ha incorporado unos llamativos toques de
hermosa letra uncial como inicio de la página rojos y verdes en el ángulo inferior izquierdo,
y decoración que imita los libros iluminados ha situado la poderosa efigie del apóstol San-
de época carolingia. Apoyada en su brazo to Tomás. Ataviado con una indumentaria mo-
izquierdo y apareciendo tras el libro emerge nocroma de tonos marfileños, el apóstol mira
la sierra, atributo de su martirio, envuelta par- al espectador, destacando sus enormes ojos
cialmente en un elegante paño de la misma que, unidos a su venerable calva y su larga
tonalidad que el manto. La expresividad del barba, causan un fuerte impacto en quien lo
rostro capta rápidamente la atención del que contempla. Sujeta, al igual que sus compa-
contempla la pintura. ñeros, un gran libro abierto y, bajo el brazo
Los dos últimos apóstoles que restan izquierdo la lanza de su martirio. La pincelada
de la serie adquieren un cercano efecto escul- es de tal modo enérgica y vibrante que en sólo
tórico ya que se han pintado ante un fondo unos trazos ha resuelto con maestría la mano
negro. Un sentimiento izquierda o la luminosidad que desprenden los
Garnelo ha demostrado un
melancólico se des- ropajes.
prende de la figura del Garnelo ha demostrado un profundo
profundo conocimiento de la
apóstol San Bartolo- conocimiento de la psicología humana en el
psicología humana
mé. Su rostro de edad carácter único e individual, junto a la unción
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J . G a r n e l o n º 2
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