El paisaje oculto en
la pintura de
Garnelo
José Luis Corazón Ardura
Universidad Autónoma de Madrid
El paisaje intimista, representado en el Museo Garnelo por
esas diminutas gemas que son sus “tablitas”, es objeto de una
profunda reflexión, teñida de alusiones filosóficas, a cargo de
José Luis Corazón, que nos introduce en la esencia del paisaje
a través de una prosa limpia y jugosa, reflejo inmediato de la
emoción que ambiciona el artista.
n la trayectoria de los pintores se so porque no era extraño que tras sus viajes
E
puede constatar cómo la compren- a Francia, Italia o Grecia descubriera la luz
sión de la historia del arte se con- armónica de la naturaleza. Lo que sorpren-
vierte en motivo de indagación, más de es el hecho de que muchas de estas obras
aún cuando inmersos en el mundo permanecieran a su vez escondidas, llegando
circundante acuden las ruinas, el olvido o la a otro Garnelo que disfruta de estos paisajes
tormenta imprevista. Si el paisaje como tema espontáneos y extraños en soledad. Si tenemos
fue una de las herencias del Barroco y del en cuenta su trayectoria, sorprenden por su
Romanticismo, la constatación del límite que carácter expresionista, la pincelada ancha de
el hombre sentía ante el mundo o frente a su azules montañas, ríos amarillos y valles grises
propia obra, muestra la soledad de una forma atraviesa este ocultamiento que fuera el paisa-
menos controlada donde convocar la libertad. je donde el artista moraba: arte. La tradición
¿Quiere decir que para hablar del paisaje de- de la pintura de paisaje sabemos que no es
bamos recurrir a un lenguaje sentimental, a tan antigua, cuando el pintor se acercaba a la
pesar de que intuitivamente busquemos en él vivencia de lo contemplado para transfigurar
la comprensión de lo que nos pasa? El tiem- el mundo, alcanzando una representación de
po después del viaje, la mirada reposada de la realidad verdadera y podemos afirmar que
los lugares por donde estuvimos, pronto se dirigirse a esta pintura de paisaje debe querer
incorporan en aquello que vemos, no se trata- decir además otras cosas porque invierte los
ría de identificar la naturaleza con un mundo valores de mundo y representación a imagen
ideal perteneciente a un pasado quimérico. de lo visto, alcanzando mediante una proyec-
El paisaje de soles y luz otras veces deviene ción el paisaje de la pintura. Si después del na-
frío y melancólico, reflejo de la proyección del turalismo y el simbolismo pictóricos las razones
artista que busca su lugar a través de la azul que dirigían al pintor hacia el paisaje tenían
materia. que estar relacionadas, no sólo con cuestiones
temáticas como prueba del pasaje recorrido,
sino que el acercamiento debía estar en con-
1. LA PINTURA DE PAISAJE sonancia con un estilo propio para imaginar la
realidad, el reconocimiento que, en la mano
Es notable el hecho de que José Gar- del pintor, viene a dibujar la memoria. Si la im-
nelo (1866-1944) dedicara una parte impor- portancia de la pintura estuviera únicamente
tante de su vida a la pintura de paisaje, curio- en continuar el camino de la realidad objetiva,
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J . G a r n e l o n º 2
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