S A N F R A N C I S C O S O L A N O E N L A O B R A D E J O S É G A R N E L O
base de manchas de colores. Con ello, Garne- NOTAS
lo consigue en la caracterización de los indíge-
nas una gran fuerza expresiva. Igualmente, en
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este cuadro juega una baza capital el magnífi-
ÁLVAREZ LOPERA, J. “La crisis de la pintura religiosa en
la España del siglo XIX”, en Cuadernos de Arte e Icono-
co estudio de la luz dorada que, desde el fon-
grafía. Tomo I, 1988.
do en lontananza, refulge en el agua del mar
2
El estudio pormenorizado de este cuadro fue presenta-
y se desliza por la piel desnuda de los nativos. do en las VII Jornadas de Historia de Montilla, celebra-
Una luz que ilumina de una forma especial el
das en octubre de 2006.
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rostro de San Francisco Solano, como si fuese
Óleo sobre lienzo, 450 x 350 cm. Hemos de señalar
que este cuadro se encuentra actualmente a los pies de
un halo sagrado que glorifica su divinidad.
la nave de la epístola de la parroquial montillana desde
Estas obras garnelianas dedicadas a San
la década de los sesenta. Como veremos, en su origen
Francisco Solano son el mejor testimonio para estuvo colocado sobre la puerta de la sacristía, en la
probar que un artista erudito como fue José
capilla de la Concepción.
4
Santiago Garnelo y Alda, fue capaz de intro-
Aunque hemos manejado directamente la documenta-
ción pertinente conservada en la Parroquia de Santiago,
ducir en el género religioso las nuevas técnicas
hemos de señalar el trabajo que sobre este tema han
pictóricas acordes con las vanguardias de en-
realizado Cerezo Aranda y Jiménez Barranco [J. Garnelo
tresiglos. De esta forma, nuestro artista reva- (Montilla), nº 1 (marzo 2005), pp. 32-37].
lorizó la temática religiosa, dándole un nuevo
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En 1910, se celebraba el III Centenario de la Muerte
valor y una emoción interior que muchos le
de El Santo, motivo que, sumado al resto, justificaba esta
hechura.
han querido sustraer.
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PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. El Apóstol de Améri-
Por ello, la inmensa capacidad intelec-
ca San Francisco Solano. Madrid, 1963, p. 101.
tual y el convencimiento religioso de la perso-
7
Proceso Diocesano de San Francisco Solano, estudio
nalidad y de la obra de Garnelo nos trasmiten
preliminar de Fernando Iwasaki Cauti y versión paleográ-
el sentimiento espiritual del pasado con una
fica de María José Acuña, Montilla 1999. Los milagros
que Garnelo representa en el cuadro los hemos localiza-
nueva pincelada, actualizando una nueva sen-
do dentro del capítulo que concierne a las “Declaracio-
sibilidad religiosa acorde con los nuevos
nes de Montilla”.
tiempos.
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Hemos de señalar que, ante el desconcierto o crisis
que el arte religioso viene sufriendo desde mediados del
siglo XIX principalmente, los artistas que tratan el gé-
nero religioso se dejaron guiar por el academicismo y
eclecticismo que por entonces dominan el campo de las
artes. Podemos considerar que junto con las influencias
nazarenistas y prerrafaelistas, el tratamiento de la pintura
religiosa como una vertiente del género de historia es
inevitable, debido al gran peso que tiene este género
hasta los albores del siglo XX, contaminado, en cierto
modo, por las grandes composiciones de los maestros
del barroco.
9
PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. Op. cit. p. 343.
10
Proceso Diocesano de San Francisco Solano. Op. cit,
pp. 333-334. PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. Op.
cit. p.102.
11
Es curioso señalar que este personaje pertenece al
gremio de curtidores; no en vano, la localización en la
que Garnelo sitúa la escena de esta pintura es el barrio
de las Tenerías, donde se hallaban un número impor-
tante de talleres dedicados a las curtidurías.
12
Proceso Diocesano de San Francisco Solano. Op. cit.
pp. 326-327. PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. Op.
cit. p. 101.
13
Podemos identificar sin ningún tipo de dudas al fran-
ciscano que acompaña a San Francisco Solano como el
padre Angulo. La presencia de este franciscano nos viene
facilitada en la narración de uno de los milagros. Proceso
Diocesano de San Francisco Solano. Op. cit, pp. 333-
334. PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. Op. cit. p.102.
14
PLANDOLIT, LUIS JULIÁN, O. F. M. Op. cit. pp. 325-
330. SÁNCHEZ LÓPEZ, J. A. Op. cit, p. 268.
15
Así lo representó Pedro de Mena en la imagen que
perteneció al antiguo convento de San Lorenzo y que en
la actualidad se encuentra en la Parroquia del Apóstol
Santiago. También lo apreciamos en la imagen que pre-
side el retablo mayor de la Parroquia de San Francisco
Solano.
“San Francisco Solano”, 1938. Óleo/tabla, 71 x 55,5 cm. Museo Garnelo.
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Óleo sobre tabla; 71 x 55,5 cm. Museo Garnelo.
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J . G a r n e l o n º 2
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