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LA REVISTA DEL I.E.S. FCO. DE GOYA
ya que son, quizás, su parte más interesante y caracterizadora. Mudos eran dos veces”.
Con Lola nos acercamos al humanismo de Miguel de Cervantes, También encontramos esta imagen en la poesía de Juan
Benito Pérez Galdós, Antón Chejov, Naguib Mahfuz o Paul Bañuelos, poeta mejicano contemporáneo nuestro.
Auster. Con ellos nos sentimos tranquilos, a salvo; nos arropan Dormidos en el fondo del mar
cálidamente con sus páginas Están los peces mudos
El pensamiento mudo de los peces es un título atrayente Doblemente callados- igual
y sugestivo lleno de connotaciones significativas y poéticas. que tantos hombres sin dormir
Sentimos cómo suenan esas profundidades abisales –como las en las excavaciones de las minas”.
llamó Vicente Cervera- y nos imaginamos a esos peces, sumidos ¡Qué poder tiene esta imagen para tirar de nuestro subcons-
en sí mismos y aparentemente aislados de todo, hasta que surge ciente!
cualquier tensión y estalla ante nosotros un torbellino de agua, ¿Por qué han coincidido todos estos autores? Sería muy
arena y sangre. Es fácil establecer la relación entre esos largo explicarlo aquí. Quizá en otra ocasión.
pensamientos mudos y esas ideas, que se pasean en silencio José Saramago en Todos los nombres, afirma que los seres
por nuestra mente, hasta que en un determinado momento nos humanos nos creemos dueños de las situaciones, creemos tener
sorprenden a nosotros y a los que nos rodean, incluso a aquellos la capacidad para madurar un idea y tomar una decisión lógica
que creen que más nos conocen. Son esos pensamientos que porque somos inteligentes y podemos actuar racionalmente,
nos hacen dudar de nosotros mismos y de lo que creemos que pero dice textualmente:”las decisiones no las tomamos, ellas
somos. nos toman a nosotros”. Y ese parece ser el mensaje de El
El título está inspirado en la letra de una canción de Lucio pensamiento mudo de los peces. Los pensamientos mudos
Dalla: que nadan en nuestro interior, nos toman en un determinado
“El pensamiento molesta, aunque quien piense está mudo momento y deciden el resto de nuestras vidas, burlándose de
como un pez”. toda lógica y razón.
Podemos retrotraernos en la historia de la literatura y llegar Los temas tratados en este libro de relatos, aparentemente
hasta Sor Juana Inés de la Cruz, poeta mejicana del siglo XVII, neutro, son numerosos, densos y profundos. El compromiso
que en su Primero sueño escribe: social y humano está presente a lo largo de esta obra. Bajo la
“Y los dormidos, siempre mudos peces, apariencia tranquila y suave, de los peces silenciosos se esconden
En los lechos lamosos a veces tiburones que denuncian la ferocidad del mundo en el
De sus oscuros senos cavernosos que vivimos.
De los veinte relatos que componen este libro, yo no
despreciaría ni uno solo, pero es inevitable, por el escaso
tiempo, elegir algunos.
Ley de costas, el primer cuento, nos presenta a una mujer
luchando implacablemente por conseguir sus deseos: Primero
un terreno frente al mar, luego una casa y después…algo
terrible y sobrecogedor que no menciono porque tenéis que
descubrirlo vosotros…
En Ley de costas es bien patente la crítica irónica de la
clase social culta y adinerada que se aburre de sí misma y
continuamente se marca objetivos que vayan acercando a su
entorno comodidad, bienestar y placer para librarlos de la
rutina y el tedio; pero no siempre el fin justifica los medios…
Ya lo comprobaréis cuando lo leáis.
Este texto es un ejemplo del dominio que Lola tiene del
relato. La concentración de la acción y el análisis de los
personajes son magistrales. En absoluto estamos ante los
personajes planos, sin definir. Sus personajes son densos y
complejos pese a la brevedad que requiere el género.
El pensamiento mudo de los peces es otro relato lleno de
amor, comprensión y rebeldía. Una mujer, después de leer la
máxima de Paracelso, “No seas otro si puedes ser tú mismo”,
se plantea, en una noche de insomnio, ser ella misma y cambiar
su vida. Lo hará en la medida de sus posibilidades.
Rehén es un relato de amor y solidaridad con los desfavo-
recidos. Sucede en un ambiente muy nuestro; una excursión
a la isla Perdiguera. Junto al relato de denuncia social va
paralelo otro lleno de erotismo y sensualidad, cuajado de
imágenes cinematográficas: la brisa refrescando el cuerpo
ardoroso y abandonado de la protagonista, que se deja envolver
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