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LA REVISTA DEL I.E.S. FCO. DE GOYA
RECORDANDO LOS ENCUENTROS CON LÉVINAS
Me parece importante recordar (revivir), pese a que haya pasado un tiempo,
una de las charlas del curso pasado organizadas por Manolo Ballester en la
que tuvimos “entre nosotros” a Patricio Peñalver Gómez, un auténtico filósofo
de reconocido prestigio en la comunidad filosófica, Catedrático de Filosofía
en la Facultad de Murcia, que ha sido Decano varios años. Ha escrito (y sigue
actualmente produciendo) numerosísimos artículos y libros muy valiosos de
filosofía auténtica, pues su discurso, sus planteamientos sondean la realidad
humana “au bout”, sus perspicaces preguntas y cuestiones esenciales, su modo
peculiar de enfocarlas, consigue que las vivamos como propias, y, más importante
aún, que las repensemos con cierta urgencia y verdadera curiosidad vital. Él
plasma su búsqueda compleja por las profundas sendas del pensar, llevándole
su incesante inquietud personal, a repensar, en las interesantísimas páginas
de sus escritos, a pensadores que son pilares fundamentales de la historia
del pensamiento humano. Decir que no sólo por sus producciones teóricas es
de reconocida valía, es por su modo humilde de estar “entre nosotros”, por su
propia “persona” - su mejor rostro y carta de presentación-, apreciado y querido.
A mí me agradó que mi maestro (que hace tiempo -no digo cuánto- me explicaba a Platón, y aún hoy,
lo es que, soy eternamente alumna en franca disimetría; y por esto sigo atenta a todo cuanto piensa o dice
y publica), haya estado “entre nosotros”, para pensar el “Encuentro en Lévinas”, título de la conferencia
de la serie “Encuentros con pensadores franceses” ofrecidas desde nuestro I.E.S.“Francisco de Goya”,
dentro de la llamada “Semana de filosofía francesa.”
Disfrutamos de su saber acerca de este interesante pensador, de los más importantes de la tradición
filosófica que quizás muy poco o nada se conoce. Patricio nos dejó en la biblioteca su valioso libro “Argumento
de alteridad”, estudio riguroso e iluminador sobre este gran pensador Lévinas, uno de los de los mejores
especialistas en Lévinas. Ahora os animo a recorrer algún reglón de sus profundos pensamientos, que
replantean la cuestión de la substancia, ahora cerrada, la ipseidad de lo mismo, frente a lo Otro, la primacía
de la acción humana frente a la cuestión del ser, quedando esta focalizada de una manera nueva (Lévinas
reenvía a Heidegger, pero crea otro lugar nuevo para el ser, y para la cuestión de “lo real” como significado,
con una teoría nueva “la trascendencia”, la “ heterología”, que reaviva la clásica y vieja cuestión helena,
a saber: lo mismo y lo otro, unidad y diferencia. Todo ello, repensado desde una “solución no dialéctica,”
sino marcando la diferencia de esos pares. Lo irreconocible e indescifrable del exceso que se oculta en
lo otro. He ahí su aportación heterológica, repensando además, novedosamente el discurso, el lenguaje
humano, la obra, la acción como símbolo del hombre que la realiza, pero que se separa de él, tomando vida
propia traicionándolo y alienándolo. Todo lo que piensa es fascinante, sus ideas sobre la vida, la representación,
o el símbolo, como lo que paradójicamente revela ocultándose etc. Nos dice Patricio Peñalver en el citado
libro que es un pensamiento sin el ser: “inicia una tercera navegación de la filosofía”, una vía más allá del
ser y del no ser), destacando la prioridad ética de la acción con el otro, relación ética constituyente
humana, sondeando con sus teorías las complejas relaciones humanas y mostrando la naturaleza heterológica
de las mismas.
¿Qué decir más de Lévinas en dos frases, que no sea profanarlo, desdecirlo, malinterpretar, lo que
brillantemente expresan sus hilvanados y bien tejidos ricos textos? ¿Qué decir de lo que representa? Sin
citarlos a ellos dos, nada, mejor callar. Yo, por esto, a ellos me remito, y por eso me atrevo a recoger
“fragmentos” de su pensamiento, que seguro quedan aquí, muy sesgados. ¡A ver si os atraen!
En el La vida como gozo (capítulo 2 del citado libro de Patricio Peñalver) nos habla de cómo la vida
humana viene caracterizada por E. Lévinas originariamente como gozo, paraíso, el ser humano es originalmente
ciudadano del paraíso. Pero esa vocación al gozo -de la interioridad completa interior sí misma-, se ve
truncada por un acontecimiento que ya por puro acontecer, lo que hay, es violento (sin intencionalidad)
para esa gozosa vida, pues irrumpe en ella sin permiso, la altera, la cambia.
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