5. CONCLUSIONES
En el diccionario de Maria Moliner, para el uso de la lengua española, empresa
es “acción que se emprende que causa trabajo o dificultades”, nunca habla
de utilidades, así que no es de esperar que la rentabilidad económica de un
proyecto de turismo sostenible, sea inmediata y supla todas las necesidades de
orden económico.
El turismo sostenible en la ruralidad, debe estar orientado como mecanismo
alterno de generación de ingresos económicos, y no la actividad que reemplazará
las tradicionales y vocaciones territoriales, de allí la importancia de una correcta
planificación y seguimiento, para ello ésta busca ser un derrotero a seguir, una
lista de chequeo y verificación de aspectos fundamentales en el desarrollo
sostenible de zonas de desarrollo turístico prioritario y/o emprendimientos
turísticos.
La orientación hacia el mercado de los emprendimientos turísticos y la
conformación de las zonas de desarrollo turístico prioritario exige una puesta en
escena, una fachada comercial, una promoción y comercialización honesta, que
cumpla con las promesas promocionadas, esta es, la clave de la sostenibilidad
turística, sorprender no sólo ante el cumplimiento de las expectativas sino ir un
poco más allá de ellas y proyectar de adecuada manera la identidad del territorio
visitado como valor agregado y único diferencial de los destinos turísticos en la
aldea global.
El consumo sostenible del turismo, se puede fomentar influyendo en la elección
de los viajes y excursiones, en los flujos de visitantes y en su comportamiento.
Se deberían adoptar decisiones políticas sobre qué nivel y tipo de actividad se
deberían fomentar o desalentar a los visitantes en interés de la sostenibilidad, y
qué medidas deberían tomarse que influyan en la elección y en el comportamiento
de los visitantes.
La razón principal del fracaso de muchos proyectos de ecoturismo comunitario
es la atracción suficiente de un número de visitantes. Con frecuencia las
estimaciones hechas sobre la comercialización de un lugar o una experiencia
específicos no han sido realistas ni se han basado en una investigación real,
generando una promoción mal dirigida. Un problema ha sido la falta de
conocimiento sobre el turismo no sólo entre las propias comunidades locales
sino igualmente entre los asesores y las organizaciones de apoyo. Se debería
realizar una minuciosa evaluación de mercado sobre el destino turístico en
general y sobre el proyecto de ecoturismo en particular.
6
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39 |
Page 40 |
Page 41 |
Page 42 |
Page 43 |
Page 44 |
Page 45 |
Page 46 |
Page 47 |
Page 48 |
Page 49 |
Page 50 |
Page 51 |
Page 52 |
Page 53 |
Page 54 |
Page 55 |
Page 56 |
Page 57 |
Page 58 |
Page 59 |
Page 60 |
Page 61 |
Page 62 |
Page 63 |
Page 64 |
Page 65 |
Page 66 |
Page 67 |
Page 68 |
Page 69 |
Page 70 |
Page 71 |
Page 72 |
Page 73 |
Page 74 |
Page 75 |
Page 76 |
Page 77 |
Page 78 |
Page 79 |
Page 80 |
Page 81 |
Page 82 |
Page 83 |
Page 84 |
Page 85 |
Page 86 |
Page 87 |
Page 88 |
Page 89 |
Page 90 |
Page 91 |
Page 92 |
Page 93 |
Page 94 |
Page 95 |
Page 96 |
Page 97 |
Page 98 |
Page 99 |
Page 100 |
Page 101 |
Page 102