INTRODUCCIÓN
El desarrollo sostenible del turismo, sea a nivel local, regional o nacional, está en función directa a la
vocación y capacidad empresarial de su población. Esto significa que mientras más personas tengan
iniciativas para hacer empresas turísticas y aprender a conducirlas con éxito, el espacio social al que
pertenecen logrará generar valores agregados que redundará en niveles de vida cada vez mejores.
Entonces, la generación de riqueza de un país, región o localidad, depende en gran medida de la iniciativa
de su propia población para crear y dirigir con éxito las unidades productivas turísticas que les permitan
obtener ingresos de manera sostenible.
La variedad de posibilidades empresariales en turismo son infinitas, pero el éxito depende de tener
un mercado para el producto o servicio turístico que se va a ofrecer, es decir, no hay oportunidad de
negocio si no existen los clientes efectivos o potenciales. La oportunidad de hacer negocios turísticos
crece cuando el producto o servicio a ofrecer es de calidad, sin embargo, la experiencia ha demostrado
que solo los operadores turísticos que tienen una visión y práctica de responsabilidad social, pueden
ser sostenibles y duraderas en el tiempo; a diferencia de las actividades turísticas irresponsables con el
manejo de los recursos naturales y carentes de respeto por las condiciones de trabajo de las personas,
generan depredación y conflictos sociales, lo que sin duda, lleva al cese de las operaciones.
La generación de empresas turísticas requiere de una nueva visión que armonice el desarrollo sostenible
y responsable con la prosperidad personal y familiar. Hay que superar los modelos de operadores
turísticos que aprovechan oportunidades rápidas para hacer negocio sin favorecer a la comunidad y su
entorno. Para que las regiones y localidades puedan sentar las bases de un futuro turístico promisorio y
permanente, requieren actuar con el compromiso y la filosofía plasmadas en la formulación del Plan de
Desarrollo Turístico del Valle de Aburrá 2007 – 205.
En los últimos años, el turista o visitante, solicita una nueva forma no convencional de realizar turismo,
quiere ser más activo y participativo mediante actividades en donde pueda interactuar con la naturaleza
y con los habitantes, este tipo de turismo se origina básicamente en la tendencia por la conservación
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