This page contains a Flash digital edition of a book.
Estratégica

Según García Madruga y otros (1995), la estrategia es la utilización óptima de
una serie de acciones que conducen a la consecución de una meta, es una
instrucción general para realizar las elecciones oportunas en el transcurso de la
acción. Por ejemplo, ¿qué podemos hacer para comprender el significado de
una palabra que desconocemos? ¿cómo averiguamos la idea principal de un
texto o un fragmento? ¿cómo concluyo esta historia? ¿cómo explico un tema a
los compañeros y compañeras?
Las estrategias deben ser concretas y claras. El entrenamiento estratégico es
la forma más rápida de aumentar la capacidad de comprensión porque se trata
de protocolos de acciones aplicables a todo tipo de textos, no a un texto en
concreto. Igualmente, estos protocolos estratégicos pueden implantarse
también para la escritura, la lectura expresiva o la explicación oral.
Si se quiere que la estrategia permanezca cuando termina la instrucción, hay
que justificar su uso y explicar cómo, cuándo y dónde emplearla (García
Madruga, 1995)

Afectividad y efectividad.

La educación lectora presenta dos vertientes básicas, que Rosenblat, por
ejemplo, denominó lectura eferente y lectura estética. Aunque no son
independientes, es obvio que se trata de dos facetas a veces encontradas. La
educación debe hacer compatibles estas dos facetas, pero enseñarlas
autónomamente siempre que sea posible, de manera que no se usen las
lecturas literarias para pesados trabajos intelectuales, ni se limiten los trabajos
documentales a cuestiones literarias.

Modelado

Cooper (1998) define el modelado como la práctica de demostrar la forma de
utilizar una habilidad.
Siempre se ha insistido en el papel modélico de la enseñanza de la lectura en
cuanto a los hábitos. Este papel modélico es igualmente importante en la
enseñanza de la comprensión y de las otras habilidades lectoras. Si queremos
que los alumnos y alumnas piensen en su forma de comprender los textos y
apliquen unas estrategias para comprenderlos, lo mejor es empezar aplicando
nosotros delante de ellos esas estrategias manifestando en primera persona
nuestras decisiones, dudas, incluso errores.
El alumno debe aprender a ser capaz de deslindar qué aspectos de la
comprensión está manejando (bien o mal), debe hacerse consciente de que la
comprensión es un fenómeno complejo en el que puede distinguir diversos
aspectos, y se hace consciente en parte gracias a que su profesor escenifica
este mismo proceso tal como lo vive, manifestando en voz alta sus
pensamientos mientras resuelve –el profesor también tiene problemas de
comprensión- sus propios problemas para entender un texto.
Al respecto, dice Bauman (cit. Sanz Moreno, 2005): El profesor, de una manera
razonablemente formal y cara a cara, dice, muestra, construye modelos,
demuestra, enseña la destreza que hay que aprender. La palabra clave es
maestro, puesto que es quien está al mando de la situación de aprendizaje y
24
Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52
Produced with Yudu - www.yudu.com